03/12/2025
**La Primera Prueba: SEGURIDAD en el Templo de Sekhmet.
Fui puesta a prueba durante dos años través del enfrentamiento con fuerzas desestabilizadoras: jerarcas corruptos, amenazas invisibles, situaciones con energía intensa, traiciones internas en mi lugar de trabajo. Y fue el tiempo en el que trabajé en la municipalidad de Alto Hospicio.
Avancé muy rápido en mi trabajo, era muy buena en lo que hacía, pero desde el primer día siempre fui basureada por mis jefaturas, y por personas que todos los días me amedentraban. Una de ellas en especial, tenía cierta influencia negativa sobre mi, cada vez que me llamaba (gritándome) el estomago me dolía muchísimo, me daban ganas de vomitar. No había día en que no dudara de mi trabajo, a pesar de que estaba dando buenos resultados exteriormente. Hasta que un día Enfermé... Todo mi cuerpo enfermó, engordé 20 kilos, tenía las hormonas en desequilibrio, no podía dormir...
Quizá todo esto se lea a la ligera, pero fueron DOS AÑOS DE SUPLICIO, sobre todo dudas sobre mi misma, mi trabajo, mi misión. tuve que recuperarme en casa, y luego de un tiempo, al volver a integrarme a mis labores, fui designada a trabajar en el cementerio de alto hospicio.
Trabajando en el cementerio aprendí mucho de los estados de la mente humana, pero era muy precario en sí y la gente era la misma en diferentes cuerpos, seguían los maltratos, el menoscabo... hasta que un día dije no más, tengo que morir... Y bueno, fue un proceso muy fuerte y sí que morí, al menos mi "yo" de ese entonces murió.
Ya no me resistí a mi destino y entregue a la vida todo lo que tenía que entregar. Me salí de ese trabajo y fui a un retiro en el desierto de atacama, en donde me reencontré con mi eterno y profundo amor; El silencio.
Recuerdo muy bien haberme sentado en la punta de una duna para presenciar el ultimo atardecer. Contemplé el imponente espacio y me di cuenta de que yo no era nada, que no tenía nada, que no era nadie.... luego respiré... respiré..... respiré tan profundamente que me sentí llana del TODO, y me di cuenta de que lo era todo, que tenía todo y que yo estaba en todo.
Me recosté a observar el infinito cielo y a sus estrellas danzar. El Silencio que sentí en ese lugar coló muy profundamente en mi alma, me dejó delicada de la audición por aproximadamente dos meses, y cada noche deseaba reencontrarme con aquella exquisita sensación nuevamente. A partir de ahi, jamás volví a dormir con la televisión encendida, solo anhelo cada noche reencontrarme con aquella inmensidad que está muy profundo dentro de mi.
Otra cosa que ocurrió, es que al volver del desierto, me hackearon todas mis cuentas electrónicas, y hay perfiles que perdí totalmente, como el de LinkedIn incluso el de facebook que usaba para trabajar. Logré resguardar todo lo importante, y el resto simplemente lo dejé ir.
Porque entendí la enseñanza del Templo:
La verdadera seguridad no es lo que posees, sino lo que no pueden quitarte.
La seguridad es el silencio inquebrantable dentro de ti.
Extracto de mi libro "psicología del glamour" by Narelim