10/10/2025
Aprender a separarse si necesitan ayuda llamar al 9 3568 9479 psicóloga de parejas Ximena Orellana
Queridos Papá y Mamá,
Por favor, ayúdenme a entender — con sus palabras y con sus acciones — que puedo seguir queriéndolos a ambos, y que puedo mantener una relación cercana con cada uno de ustedes. Después de todo, ustedes fueron quienes eligieron ser mis padres.
No me conviertan en testigo, en árbitro, ni en mensajero de sus peleas y conflictos. Me siento usado y cargado con una responsabilidad que no me corresponde. Recuerden que todo lo que hagan para lastimarse, de manera intencionada o no, primero me lastima a mí.
No critiquen ni menosprecien al otro frente a mí, aunque tengan razones para hacerlo. Por favor, entiendan que, por muy mal que hayan estado como pareja, siguen siendo mis padres — y necesito ver en ambos lo mejor del mundo. No peleen por decidir quién se queda conmigo, porque no “pertenezco” a ninguno de ustedes, sino que *los necesito* a los dos. Recuerden que estar conmigo no es un privilegio, sino un derecho — un derecho que ambos tienen, y que también tengo yo.
No me pongan en situaciones donde tenga que escoger con quién estar o de quién debo sentirme más cercano. Es una tortura para mí, porque al elegir a uno, siento que traiciono al otro — y los amo y los necesito a los dos. Díganme que su separación no es mi culpa, que fue una decisión suya, y que yo no tuve nada que ver en eso.
Aunque parezca claro para ustedes, todavía me culpo a mí mismo — porque necesito mantener intacta su imagen, y creo que la única que pudo fallar fui yo. Por favor, entiendan que cuando vuelvo a casa enojado después de estar con mamá o papá, no es porque uno de ustedes “me envenenó”, sino porque estoy triste y frustrado por no poder vivir con ambos de manera permanente.
Nunca cancelen una visita o un encuentro que hayan prometido. No tienen idea de lo mucho que espero con ilusión ese momento, ni cuánto me duele cuando no aparecen. Permítanme aceptar y querer a la nueva pareja de mamá o papá. Aunque duela en el alma, quiero gustarles, porque así puedo seguir sintiendo que no he perdido la figura de la madre o el padre que tanto amo.
No me pidan que espíe, ni que cuente cómo vive o qué hace mi otro padre o madre. Eso me hace sentir desleal, y no quiero convertirme en un chivato. No me usen como herramienta de venganza diciendo cosas malas del otro. Lo único que lograrán será llenarme de resentimiento hacia quien intenta dañar la imagen de la persona que necesito mantener intacta en mi corazón.
Por favor, asegúrense de que entienda que, aunque su matrimonio haya terminado, nuestra relación sigue siendo diferente — y siempre lo será.
Recuerden que, mientras su separación puede ser una oportunidad para terminar con un matrimonio infeliz o comenzar una nueva etapa, para mí es la pérdida de mi única oportunidad de crecer junto a las dos personas que más amo y necesito: mi mamá y mi papá.
Y, por encima de todo, recuerden que lo mejor que pueden hacer por mí ahora que ya no se aman, es respetarse mutuamente.
Con todo mi amor y esperanza,
Su hijo.