21/11/2025
Lo que Bert Hellinger habló de los hombres desde la mirada sistémica hace referencia a cómo los vínculos y el orden familiar influyen en su fuerza, su identidad y sus relaciones.
> La fuerza del hombre proviene de su padre.
Para Hellinger, un hombre toma su fuerza cuando puede mirar a su padre tal como es, sin juzgarlo ni rechazarlo.
Cuando un hombre honra a su padre:
-Se siente seguro de sí mismo.
-Puede asumir responsabilidades.
-Puede relacionarse mejor con su pareja e hijos.
> El hombre se vuelve “grande” cuando acepta su lugar.
Según Hellinger, cada persona debe ocupar su lugar en la familia.
> Un hombre pierde fuerza cuando:
-Quiere ser el “salvador” de su madre.
-Se vuelve pareja emocional de ella (lo que él llamaba “enredo”).
-Juzga o excluye a su padre.
> La pareja necesita polaridad.
Hellinger decía que la relación hombre–mujer funciona cuando hay un equilibrio entre:
-Fuerza masculina: dirección, decisión, enfoque.
-Fuerza femenina: movimiento, vida, receptividad.
Ninguna es superior; ambas son complementarias. Cuando uno intenta ocupar el lugar del otro (por ejemplo, un hombre que se vuelve demasiado complaciente o una mujer que sostiene toda la fuerza), la relación pierde armonía.
> Un hombre crece al servir a algo más grande.
Decía que los hombres encuentran sentido cuando sirven a algo que los supera:
-Su familia
-Su trabajo
-Su misión o vocación
Eso les da estructura interna, dirección y dignidad.
> La verdadera autoridad masculina es tranquila.
Hellinger repetía que un hombre no demuestra fuerza con gritos o control, sino con:
-Presencia
-Claridad
-Responsabilidad
-Capacidad
El autoconocimiento es fundamental para el desarrollo evolutivo del Ser .
KAIMAS
t e r a p i a s