09/12/2025
“El despertar es una transición neurofisiológica precisa: el cuerpo pasa del reposo profundo a un estado de alerta estable.
Si esa transición se fuerza —pantallas, ruido, prisa— el pico natural de cortisol se intensifica y el sistema nervioso entra en el día desde una activación innecesaria.
Cuando abres los ojos con suavidad, permites que el cuerpo se oriente antes de responder.
La respiración se organiza, el ritmo cardíaco encuentra un punto de estabilidad y los circuitos asociados a seguridad pueden activarse sin tensión.
Es un gesto mínimo, pero cambia por completo la disponibilidad interna con la que inicias la jornada.
No es solo una forma de despertar.
Es la manera en que le dices al cuerpo: no hay urgencia, puedes empezar desde calma.
Básicamente es recibir el día, no imponerlo. Actos simples, grandes cambios
Un abrazo