23/01/2026
Todo niño merece abuelos que se interesen de una manera especial por él.
Merecen ser consentidos con amor y comida casera, y sentirse como la persona más importante del mundo.
Merecen tener en sus vidas, además de nosotros, personas en quienes puedan confiar y de quienes puedan depender para cualquier cosa.
Merecen abuelos que siempre estén presentes, no porque se les haga sentir culpa, sino porque de verdad quieren estar ahí siempre que puedan.
No ven el cuidar a sus nietos como un sacrificio, sino como una oportunidad para pasar más tiempo con sus personas favoritas: sus nietos.
Merecen personas que les digan lo graciosos, inteligentes, creativos y buenos que son. Personas que vean en ellos tanto bien y tanta esperanza, además de sus padres.
Ese tipo de amor que los demás pueden notar fácilmente.
Se ve en una mirada, en la calidez de los ojos cuando se encuentran, y en una sonrisa suave pero llena de cariño.
Porque todo niño merece esto:
abuelos que se interesen de manera especial por ellos.