18/11/2025
A veces en la vida y también en los procesos de sanación, vemos una pequeña señal y creemos que ya todo cambió.
Una golondrina en el cielo y pensamos que llegó el verano pero no.
El verano llega cuando el sol calienta cada día, cuando el aire cambia, cuando muchas golondrinas vuelven a llenar el cielo.
Así también ocurre con nosotros.
Un masaje, una conversación, una terapia, pueden ser la primera golondrina.
Una hermosa señal de que algo comienza a transformarse.
Pero el verdadero bienestar nace cuando decidimos mantenernos en el proceso, darle continuidad y permitir que poco a poco el cuerpo y el alma encuentren su propio verano☀️