05/01/2026
Hoy cumplo 45.
Y por fin he llegado a ese lugar que tanto soñé…
Esa cima que toda cabra bien posicionada quiere alcanzar.
Siento una gratitud inmensa.
No tengo palabras…
No, mentira. Siempre tengo palabras.
Es lo que más tengo.
He llegado a ese lugar que, aunque sé que es una ilusión,
me da paz.
Nunca me había sentido más perdida, más rara
y más sola que ahora.
Y, sin embargo, hay paz.
Hay una euforia silenciosa
que no termina de sentirse del todo cómoda en el cuerpo.
¿Me desprogramé?
¿Me reprogramé?
¿Sané mi infancia, mis vidas pasadas,
mis relaciones fracasadas, mis líneas de tiempo,
mis contratos invisibles?
¿Mi humor negro dejó de tapar verdades dolorosas?
¿Las viejas formas de anestesiar la realidad
perdieron su encanto?
¿Mis gatos me mostraron el camino a la felicidad?
No.
No.
No.
No.
Y no.
Ese lugar no existe.
Para mí, es una elección diaria.
No es una meta.
Es sostenerme desde un punto neutro, simple
y cada vez más amoroso conmigo.
Es un estado que varía, que respira, que se mueve,
pero que parte de una certeza:
Soy un ser divino
viviendo una experiencia cada vez más humana
y aprendiendo ✨por fin✨
las reglas del juego.
Gracias a todas mis familias, la sanguínea, las estelares y la elegida por acompañarme siempre💛✨🙏