01/12/2017
HELOMA PLANTAR
A diferencia de la verruga plantar, el heloma plantar es una lesión provocada por una hiperqueratosis en los pies, que crece hacia el interior. En la mayoría de los casos, los helomas plantares se caracterizan por estar recubiertos de una callosidad que aparece cuando la piel de esa zona concreta recibe demasiada presión.
El heloma plantar se caracteriza por ser de forma redondeada y por tener los bordes claramente definidos. Además, suele ser de color oscuro debido a que va creciendo desde las capas más internas de la piel.
El heloma plantar puede deberse a diferentes causas, siendo la más habitual el uso de un calzado inadecuado que no protege los pies como es debido o cuyos materiales son demasiado rígidos. Pero el origen de un heloma plantar también puede estar en determinadas patologías, deformidades o alteraciones biomecánicas ya existentes en los pies del paciente. Esto puede provocar un mal apoyo al pisar, generando un exceso de presión en la zona y, con ello, la aparición de un heloma plantar.
sintomas
Sí�NTOMAS
Aunque al principio o en casos muy leves, puede ser indoloro, el heloma plantar provoca dolor en la zona del pie donde se ejerce la presión, aunque la intensidad de será mayor o menor dependiendo de la profundidad de la lesión. Existen dos tipos de heloma plantar:
Heloma plantar blando:
Situado entre los dedos de los pies del paciente.
Caracterizado por ser un tejido poco rígido.
En su fase inicial, resulta más fácil de eliminar por parte de un podólogo.
Su núcleo es poco profundo y resulta especialmente molesto con el uso de un calzado cerrado.
Heloma plantar duro:
Cuando la callosidad o hiperqueratosis ha evolucionado.
Su superficie presenta un aspecto rígido, liso y brillante.
Situado en las cabezas metatarsales, (zona delantera de la planta del pie).
Tiene aspecto de capa de piel dura y muy rígida.
Suele presentar un núcleo compacto justo en el centro.
En ambos casos, el heloma plantar se considera una patología poco grave; sin embargo, pueden llegar a provocar dolor muy intenso, cojera e incapacidad para caminar con normalidad. Por ello, es importante acudir a un podólogo profesional ante los primeros síntomas de dolor