30/12/2025
EL ARQUETIPO DE LA MUJER MEDICINA DESPIERTA
No aparece de golpe.
Se levanta desde la raíz.
Desde la memoria larga del cuerpo
y el pulso antiguo del útero.
La Mujer Medicina es el rostro más silenciado de lo femenino.
La que sabe sin pedir permiso.
La que ve sin necesitar pruebas.
La que sana no por técnica, sino por presencia.
Es visionaria, sí.
Intuitiva hasta los huesos.
Sanadora del cuerpo, del relato y del alma.
Sacerdotisa de la energía, del deseo consciente y de la verdad encarnada.
Ella carga dones que no se enseñan en escuelas:
la lectura del tiempo,
la escucha del corazón ajeno,
la capacidad de restaurar armonía donde todo parece perdido.
Antes de que el mundo se organizara desde la dominación,
ella era eje.
Partera de vidas y de ideas.
Herborista, oráculo, guardiana de ceremonias.
Bailarina sagrada, reina sin trono, chamana del pueblo.
Sus palabras orientaban decisiones.
Su visión traía humildad a los poderosos.
Honraba la Tierra no como recurso, sino como madre viva.
Conocía el lenguaje del mito,
ese que le da sentido incluso al dolor más hondo.
Y sí, conocía su poder sexual.
No como mercancía,
sino como llave de unión entre fuerzas,
como medicina sagrada.
Luego vino el quiebre.
Su arquetipo fue torcido, castigado, borrado.
Ella y la Tierra fueron llamadas peligrosas, inferiores, impuras.
El corazón del poder femenino se cubrió de polvo
y muchas mujeres olvidaron quiénes eran.
Pero nada verdadero muere.
La Mujer Medicina regresa.
Late hoy en millones de cuerpos.
En mujeres que sienten sin saber por qué
una nostalgia antigua y una fuerza que no cabe en moldes.
Traemos memoria…
y también la herida de haber sido negadas.
Hoy emergemos en un mundo contradictorio:
unas con libertades inéditas,
otras aún contenidas por sistemas arcaicos.
Pero hay algo que compartimos:
el llamado.
No vamos a esperar permiso.
No vamos a pedir validación.
Sabemos que somos necesarias.
Si estamos aquí, ahora,
es porque el tiempo nos necesita despiertas.
La tarea es interna primero:
reconocernos, sanarnos, recordar.
Y luego, encarnar.
Somos maestras y curanderas.
Guías, consejeras, empresarias conscientes.
✨💟