27/02/2026
A veces, para no ser un problema, aprendimos a desaparecer. A no decir lo que molesta, lo que incomoda, lo que duele. No porque no sea importante, sino porque el vínculo parecía estar en riesgo.
El problema es que cuando no nos mostramos, el otro queda a ciegas. Puede haber cariño, intención, ganas de hacerlo bien, pero sin información, es difícil acertar.
Callarte puede parecer que cuida la relación, pero muchas veces solo posterga el conflicto.
Mostrarse no garantiza que no haya incomodidad, pero sí abre la posibilidad de ser conocido y cuidado.