17/11/2025
¿Qué pueden hacer los padres?
Los padres no pueden controlar cada minuto digital… pero sí pueden influir en cómo los hijos se relacionan con las redes.
1. Fomentar equilibrio entre vida online y offline
No se trata de prohibir, sino de enseñar a integrar: deporte, hobbies, amistades reales, tiempo en familia, descanso.
El equilibrio protege la salud mental.
2. Desactivar notificaciones (clave)
Las notificaciones funcionan como “ganchos” diseñados para interrumpir y atraer. Reducirlas disminuye ansiedad, urgencia y dependencia.
3. Supervisar especialmente a niñas bajo estrés
Los estudios muestran que las niñas en momentos de baja autoestima o alta presión emocional son más sensibles al impacto negativo de las redes. Acompañarlas marca una diferencia enorme.
4. Promover un uso consciente
Enseñarles a preguntarse:
— ¿Cómo me hace sentir esto?
— ¿Esto aporta o me consume?
— ¿Estoy comparándome?
Ayuda a desarrollar autorregulación emocional.
5. Modelar hábitos saludables
Los hijos observan más de lo que escuchan.
Cenas sin teléfonos, desconexión en momentos familiares, y límites razonables crean un impacto duradero.
6. Establecer un horario “sin pantalla” antes de dormir
La calidad del sueño es una de las barreras más fuertes contra la depresión.
Un simple “no celular después de X hora” puede transformar su bienestar.
Las redes sociales no van a desaparecer. Tampoco tienen por qué ser enemigas.
La clave está en acompañar, escuchar, y guiar a nuestros hijos para que la tecnología se convierta en una herramienta, no en un sustituto de su bienestar emocional.
El objetivo no es desconectarlos del mundo digital…sino conectarlos más con ellos mismos, con su familia y con su vida real.