27/11/2025
Hace poco más de 100 años, a la poderosa luz de la Literatura Chilena se sumó otro resplandor también magnífico: el de una niña que venía arribando al mundo y que recibió el nombre de Inés. Asombrada, la Literatura chilena se detuvo ante ella con una reverencia y le dijo " Inés, tú me representarás en el mundo. Tú serás yo. Todos los narradores y narradoras, los y las poetas, las y los ensayistas y dramaturgos trabajarán su arte bajo tu mágico resplandor. Tú les conocerás, les escucharás y les prestarás cobijo, trabajarás para hacer resplandecer también sus obras".
Y así ha sido.
Inés Valenzuela, quien ha cambiado hoy de dimensión, ha representado a la Literatura chilena con callada dignidad, con tesón y encanto. Seguirá estando presente mientras haya una mujer y haya un hombre que escriban entre estas montañas y este mar lo que entre este mar y estas montañas les inspire y haga crear danzas de palabras que entretejen mundos, esas danzas que Inés supo siempre apreciar y resaltar. Inés tan querida, tan admirada y tan necesaria, este gesto de adiós con nuestras manos en alto es sólo un gesto para decirte "¡Hasta siempre! te acompañamos, vamos contigo...con pasos a destiempo de los tuyos pero, eso sí, firmes y agradecidos".
Oscar, desde allá y María Ester, acá.