18/01/2026
En rehabilitación, los determinantes sociales no son contexto extra. Son parte del mecanismo que explica por qué dos personas con el mismo diagnóstico pueden evolucionar distinto. El punto clave del artículo es que estas condiciones operan como un filtro de carga y recuperación, afectan cuánto tiempo, energía, dinero y seguridad real tiene alguien para sostener un plan, dormir mejor, moverse más o incluso asistir a controles 🧩
Cuando no los miramos, solemos cometer errores bien típicos, como sobrecargar de tareas a quien ya está al límite, interpretar baja adherencia como falta de motivación, o insistir con metas que chocan con barreras concretas. Considerarlos significa ajustar el razonamiento clínico. Elegir la mínima dosis efectiva, priorizar lo que más rinde en ese contexto, y co-diseñar alternativas realistas (micro-hábitos, exposición graduada según entorno, opciones en casa, plan B cuando el día se cae) 🧠🏃♂️
El artículo también plantea algo incómodo. Si el contexto limita la recuperación, la clínica sola no siempre alcanza. Ahí tenemos un desafío mayor, ya que debemos adaptar el plan para reducir fricción y cuando corresponde, activar redes o derivaciones (equipo tratante, salud mental, trabajo social, programas comunitarios) para que el tratamiento no dependa únicamente de la voluntad del paciente. Ese cambio de foco no baja el estándar clínico, lo hace más justo y efectivo.
Rethorn et al 2019 Doi: 10.2519/jospt.2019.0613