13/10/2021
El asma inducida por el ejercicio afecta hasta casi el 20% de la población general y del 11 al 50% de ciertos los deportistas.
La palabra Asma viene del griego “Jadear” y en palabras simples es una afección de las vías respiratorias donde se inflaman y estrechan hasta el punto de no poder respirar con normalidad, sus causas suelen ser muchas y existen individuos genéticamente predispuestos que la pueden activar con mayor frecuencia.
Existen muchos tratamientos para distintas teorías del Asma, pero si una de ellas es respirar en exceso entonces podríamos reducir el volumen respiratorio para causar una disminución de esta afección.
Quienes padecen Asma respiran demasiado, a medida que las vías respiratorias se estrechan, se genera una sensación de asfixia, por lo que lo más normal es inspirar más aire a los pulmones para tratar de eliminar esta sensación. Esto es un círculo vicioso, las vías respiratorias estrechas conducen a una respiración más intensa y con mayor volumen de respiración lo que provoca mayor estrechamiento de estas vías, lo que empeora esta afección y se establecen malas costumbres respiratorias por necesidad.
Existen diferentes alternativas para poder atacar las vías respiratorias estrechas y una de ellas es hacer ejercicios de retención. Hay que dedicarle tiempo a cambiar los hábitos de respiración, los resultados positivos serán constantes y reproducibles.