12/05/2024
Recuerdo que cuando me convertí en mamá, no sabía en qué me estaba metiendo, las noches en vela, las tomas eternas de tetita, la que calmaba todo.
Recuerdo que muchas veces me escondí en el baño a llorar por no saber que hacer pero tampoco quería recibir los consejos de antaño, porque no me hacían sentido con lo que creía yo.
Recuerdo que me sentí tan distinta que me desconocí y me perdí en la maternidad, llegué a un punto en que sentía que habían dos natys viviendo dentro y no se juntaban, eran como agua y aceite.
En ese postparto no pedí ayuda, habían otras prioridades, pero si aleje a todos, hasta que no pude más. Recuerdo que solo quería volver a trabajar y poder almorzar tranquila. Recuerdo que me dijeron que si no bajaba de peso, el Seba miraría para el lado, que me tenía que cuidar para él, pero no por mí.
Con el Benja todo fue distinto, todo pegó más fuerte, ahora ya no era el no saber que hacer, sino como lidiar con los dos con necesidades distintas y los dos muy demandantes de mí.
Aquí recuerdo haber ido al control postparto con mi ginecóloga y me pregunta: ¿Sientes que estás disfrutando la vida? Y yo me puse a llorar, indicio de que la cosa no andaba bien, le agradezco mucho que se haya dado cuenta muy pronto que no la estaba pasando bien y que ahora que si bien no lo estoy del todo, si esté siendo acompañado por especialistas.
La maternidad de fuera se ve hermosa, ver crecer a los niños, es un regalo, que salgan con sus locuras o que te hagan reír o avergonzarte con sus cosas, es hermoso.
Pero también está el otro lado de la moneda, el que nadie cuenta, el que muchas veces se vive sola, el que está ahí alguien opinando de como lo haces, como lo hizo y como deberías hacerlo, la mirada inquisidora y juzgadora.
La salud mental materna es muy importante para criar respetuosamente, para no traspasar nuestros traumas a los hijos, como también, es súper importante no juzgar la maternidad de la otra, nadie sabe que batalla esta lidiando esa mamá.
¡Feliz día a todas las mamás!
Las que luchan por serlo, las que son en la tierra y el cielo, las que están ahí luchando con sus demonios, en fin todas merecemos dormir hasta tarde y desayuno a la cama