24/12/2025
El 2025 fue, sin duda, un gran año, lleno de alegrías, aprendizajes y nuevos desafíos, siempre acompañado de mi linda familia, con quienes hemos crecido y avanzado juntos🔻
En el ámbito docente, dimos un paso muy significativo al iniciar el curso de subespecialización en oculoplástica. Fue un verdadero privilegio contar con tantos profesores de excelencia que generosamente me ayudaron a dar ese puntapié inicial. Durante el año rotaron conmigo residentes, nuevos fellows y postulantes; cada uno de ellos me desafió a ser un mejor profesor y a repensar continuamente mi rol docente.
Después de diez años, tuve la enorme alegría de volver a Buenos Aires, a sus callecitas y a tantos amigos que construí durante los dos años que viví allí, reencontrándome con una etapa muy formativa de mi historia personal y profesional; y principalmente con mi maestro, Martín Devoto.
En lo más profundo, acompañé a mi hija Esperanza en la preparación de su Primera Comunión. Fue una experiencia especialmente linda y significativa, que me tocó en lo más hondo y que atesoro con gratitud.
Seguimos creciendo como equipo quirúrgico, enfrentando nuevos desafíos, complejizando nuestras cirugías y mejorando nuestros resultados. Todo esto fue posible gracias a un equipo de trabajo extraordinario, donde cada integrante entregó lo mejor de sí, con compromiso, generosidad y excelencia.
Cierro este 2025 con profunda gratitud. Gratitud por mi familia, por los maestros, alumnos, colegas y equipos que me acompañaron, y por cada paciente que confió en mí en un momento tan sensible de su vida. Me voy con el corazón lleno, consciente de que todo lo vivido fue un regalo y un impulso para seguir creciendo, con humildad y compromiso, en lo que viene.
¡Por un gran 2026! ✨