08/12/2025
Este fin de semana en nuestra Formación de Constelaciones familiares, vivimos una clase profunda, amorosa y reveladora.
Cada palabra, cada imagen y cada silencio nos mostró algo esencial: cuando una familia se vuelve a formar, también lo hace la historia que la sostiene.
Trabajamos los órdenes, las lealtades, los lugares… y poco a poco fuimos viendo cómo cada movimiento abría un espacio para que todos, movimiento que sigue su camino, que sigue vibrando…
Cerramos el fin de semana con algo mágico: la sesión de Gong con Claudia.
El sonido, la vibración, fue como si el Gong hiciera visible lo invisible, recordándonos que el sistema siempre habla cuando estamos disponibles para escucharlo.
Hoy me quedo con gratitud.
Por el grupo, por la entrega, por la valentía de mirar, y principalmente, por el orden que empieza a aparecer cuando abrimos el corazón a lo que es.
Gracias, gracias, gracias.
Telma Elena y el equipo