03/02/2026
“Carga mental”: la fatiga de pensar en todo, en casa.
Hay un cansancio que no se quita durmiendo, no aparece ni en los exámenes médicos y muchas veces ni siquiera se nota desde afuera. Es la carga mental.
Ese agotamiento silencioso que viven muchas mujeres adultas, que trabajan, son mamás, sostienen un hogar y además piensan constantemente por todos en el hogar.
¿Qué es carga mental? La CM no es solo “hacer cosas”. Es pensar, anticipar, organizar y recordar todo lo que hace que la casa y la familia funcione. Es: pensar qué falta en la nevera, recordar el control médico de los hijos, coordinar horarios, pagos, reuniones, celebraciones; ayudar con los conflictos entre tus hijos y compañeros del colegio, colaborar con sus tareas, resolver problemas antes de que aparezcan, tomar decisiones grandes y pequeñas, cada día. Aunque tengas pareja, aunque trabajen ambos, la mente sigue encendida, y
muchas veces nadie lo nota… hasta que el cuerpo, la mente o el ánimo te pasan la cuenta.
“No estoy tan cansada físicamente, pero me siento muy agotada”. Esta es una frase que escucho con frecuencia en consulta. La CM suele manifestarse como:
cansancio constante, irritabilidad, poca paciencia, sensación de estar siempre “corriendo”, culpa por no llegar a todo, dificultad para dormir bien desmotivación o tristeza sin una causa clara. Y aparece una idea peligrosa: “Si no lo hago yo, no se hace”, “Es más fácil hacerlo yo que explicarlo”. Y así, sin darnos cuenta, nos convertimos en el “cerebro” del hogar.
¿Por qué afecta tanto a esta etapa de la vida? Entre los 40 y 55 años muchas mujeres están en un punto crucial: Exigencias laborales altas, hijos creciendo y demandando de otra forma, padres que comienzan a necesitar apoyo, cambios hormonales y emocionales, preguntas internas sobre el sentido, el desgaste y los límites. No es debilidad, no es falta de organización, es sobrecarga sostenida en el tiempo. La CM no se soluciona solo “descansando”, dormir o tomarse un tiempo libre ayuda, pero si el patrón mental no cambia, el cansancio vuelve. En psicoterapia trabajamos aspectos como: Aprender a delegar sin culpa; identificar creencias rígidas (“si no controlo, todo sale mal”); repartir