13/01/2026
Cuando hablamos de perros de Terapia Asistida en la atención odontológica, no estamos hablando simplemente de incorporar un perro a la consulta para “calmar” al paciente 🙅🏻♀️🐶
Estamos hablando de una intervención terapéutica que ocurre en un entorno clínico altamente demandante, técnico y sensible, donde confluyen el estrés humano, la vulnerabilidad emocional y la responsabilidad sanitaria. Por eso, la regulación de estos perros no es un detalle administrativo, sino el pilar que sostiene la seguridad, la ética y la efectividad de toda la intervención🤓
La consulta odontológica es, para muchas personas, uno de los espacios de mayor ansiedad dentro del sistema de salud. El ruido, los olores, la cercanía corporal, la sensación de pérdida de control y experiencias previas negativas generan respuestas de miedo intenso, especialmente en niños, personas con discapacidad, pacientes neurodivergentes o con trastornos de ansiedad. En ese contexto, el perro de terapia cumple un rol muy específico: regular emocionalmente al paciente, disminuir el estrés y facilitar la cooperación clínica. Pero para que eso ocurra de manera segura, el perro debe estar preparado, evaluado y protegido😌