07/02/2026
Hoy, una cita de Ramakrishna, el maestro que Hoy, una cita de Ramakrishna, el maestro que sabía volver cotidiano lo infinito.
Ramakrishna no se pone a discutir metafísica, al contrario, nos ofrece la imagen de algo que, sin duda, vio con sus propios ojos en un río. Una cadena que conduce al tronco al que está atada, aunque la corriente —tras las lluvias, quizá monzónicas— lo haya hundido y lo mantenga oculto. Thakur lo observa y, de esa escena simple, extrae una enseñanza.
La Verdad no es una idea elegante para ganar debates; es un agarre: algo que se sostiene cuando la corriente se vuelve caprichosa.
En la escena, la “cadena” es un método. Vamos agarrando eslabón por eslabón, sin prisa, hasta que aparece lo que estaba sumergido. El libro del que sale la cita, por supuesto es de Mahendranath Gupta, dice sin misterio que en esta imagen, el “tronco” es Dios.
Y quizá, cuando todo se nos nubla, no busquemos de golpe “resolverlo todo”; aferrémonos… a una verdad pequeña pero real (esa que no negociamos por quedar bien). La sostenemos… y puede que aquello que parecía perdido bajo el agua vuelva a tener presencia.
¡Thaksabía volver cotidiano lo infinito.
Ramakrishna no se pone a discutir metafísica, al contrario, nos ofrece la imagen de algo que, sin duda, vio con sus propios ojos en un río. Una cadena que conduce al tronco al que está atada, aunque la corriente —tras las lluvias, quizá monzónicas— lo haya hundido y lo mantenga oculto. Thakur lo observa y, de esa escena simple, extrae una enseñanza.
La Verdad no es una idea elegante para ganar debates; es un agarre: algo que se sostiene cuando la corriente se vuelve caprichosa.
En la escena, la “cadena” es un método. Vamos agarrando eslabón por eslabón, sin prisa, hasta que aparece lo que estaba sumergido. El libro del que sale la cita, por supuesto es de Mahendranath Gupta, dice sin misterio que en esta imagen, el “tronco” es Dios.
Y quizá, cuando todo se nos nubla, no busquemos de golpe “resolverlo todo”; aferrémonos… a una verdad pequeña pero real (esa que no negociamos por quedar bien). La sostenemos… y puede que aquello que parecía perdido bajo el agua vuelva a tener presencia.
¡Thakur, eres realmente un artista!