03/03/2026
La plata, el dinero, las lucas, el capital, la renta, las monedas, los billetes. Un objeto extraño por el que entregamos tiempo, esfuerzo y obediencia, a cambio de acceder a lo que queremos, o por lo menos a lo que necesitamos: pagar las cuentas, el arriendo, cargar la bip, la compra del supermercado, la mensualidad del colegio. Ropa, joyas, libros, autos… A fin de mes canta Gardel, decimos. La cuenta que estaba acercándose a cero (o peor aún, ya con saldo negativo) vuelve a llenarse, como una alcancía mágica, pero a los pocos días baja, cuando automáticamente se pagan mis gastos fijos y las deudas de la tarjeta de crédito del mes anterior. Tengo, por un momento, bastante dinero, pero rápidamente quedo con la plata justa para el resto del mes. El dinero llega y se va como una marea, una ola que llega a la playa y se retira cada treinta días.
Recuerdo a un conocido para el que trabajaban varios amigos, y que siempre hacía todo lo posible por no pagarles. Excusas, rodeos, aplazamientos. Mi mamá está tan enferma, he tenido problemas, está difícil la cosa. Mis amigos obviamente se incomodaban, se irritaban, lo pelaban y le reclamaban, pero la escena se repetía una y otra vez. Recuerdo haber especulado con ellos qué significaba esa reticencia, esa dificultad para soltar la plata, si era una metáfora y de qué. Llegamos a una conclusión que todavía me convence: la plata es la plata, no es una metáfora de nada.
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Fernando Pérez Villalón en
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Léélo en www.barbarie.lat
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📍 Imagen obra post 2:
Composición, 1966
Carmen Piemonte
[Italia 1930 - Chile2024]
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Los artículos del número 34 de barbarie.lat han sido ilustrados con obras de artistas pertenecientes al movimiento abstracto chileno.