27/01/2026
En nuestro post anterior vimos cómo la Integración Sensorial es el cimiento de la vida diaria. Pero, ¿qué pasa exactamente en el cerebro cuando ese cimiento tiembla?
Este esquema, el Modelo de Disfunción de Bundy & Lane (2020), es la pieza que completa el rompecabezas.
📊 50 Años de Evidencia nos respaldan No estamos adivinando. Numerosos estudios de análisis factorial durante las últimas cinco décadas han validado que la disfunción sensorial no es caótica. Sigue patrones claros y consistentes:
1️⃣ Problemas de Reactividad (Izquierda - Verde): Cuando el cerebro no sabe “regular” el volumen de los estímulos (hiper o hipo reactividad). 2️⃣ Problemas de Praxis y Discriminación (Derecha - Amarillo): Aquí entran la Somatodispraxia (dificultad para sentir y planificar con el cuerpo) y la Integración Bilateral y Secuenciación (VBIS). No es que el niño no quiera hacer la tarea, es que no puede organizar su cuerpo para hacerla.
🧩 El Dato que lo cambia todo: Los estudios confirman que estos déficits de integración sensorial aparecen en niños con diagnósticos (Autismo, TDAH, Trastornos del Lenguaje), ¡PERO TAMBIÉN en niños sin ningún diagnóstico médico!.
Un niño puede parecer “típico” en el pediatra, pero estar luchando una batalla silenciosa con su procesamiento sensorial que interfiere directamente con su participación en la escuela y el juego.
💡 ¿La Clave? Una evaluación exhaustiva. Si tratamos la “mala conducta” sin entender si el fallo está en la reactividad o en la praxis, solo estamos poniendo parches. Entender el patrón es el primer paso para una intervención efectiva.
👇 Mirando el gráfico: ¿Sientes que los desafíos de tu peque/paciente vienen más de la sensibilidad (verde) o de la coordinación y praxis (amarillo)?
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