28/01/2026
Los medios de comunicación son un elemento de guerra que se utiliza, con gran efectividad, desde antes de la búsqueda de la caída del imperio otomano, y seguramente desde antes, por parte de occidente, y donde EEUU estuvo, cómo no, involucrado activamente.
La idea del uso de la prensa como instrumento de guerra consiste en que las comunicaciones, los medios de comunicación, los llamados mass media, crean, generan, gestionan, opinión pública, que supone coincidencia de pareceres de la ciudadanía en general respecto a temas relevantes de su interés (social, político, económico, etc.). La manipulación de la información dicen relación con la propaganda y la censura, el uso del lenguaje en su arquetipo más elemental de la programación lingüística como herramienta estratégica, influenciando, desde patrones verbales y no verbales, a la administrada o dirigida "opinión pública". Por eso Ud. ve que la masa votante leuda con facilidad ante las referencias de la televisión, la radio, la prensa escrita, las redes sociales (que son igualmente otro vital instrumento, especialmente para captación de los menos letrados). Y por eso mismo Ud. observa cómo la masa leudada, aspiracional en todos los ámbitos del imaginario social (anhelo de salto social instalado artificialmente en un sistema de alta competitividad como el nuestro), termina votando a favor de quienes van, precisamente, contra todos sus intereses aspiracionales.
O sea, todo está perfectamente sincronizado, la historia es la misma, no ha cambiado nada. En Chile la derecha empresarial hace exactamente lo mismo: asesina imágenes políticas y levanta otras inexplicables. Pruebas tenemos con holgura, como actualmente lo ha hecho con el presidente Boric, intensificando su ejercicio difamador porque sabe que si llegara a ser candidato presidencial posteriormente, por supuesto, será electo de nuevo. Sólo por ejemplificar.
Y hoy, 28 de enero del 2026, en redes sociales veo una "consulta" claramente tendenciosa, realizada en Novena Digital intentando hacer lo mismo con el Seremi de las Culturas de La Araucanía, bajo la consulta ciudadana de:
"¿Cómo evalúas la gestión del Seremi de las Culturas de La Araucanía? 🎭🎶
Queremos saber tu opinión sobre el desempeño del Seremi de las Culturas que estuvo al frente de esta cartera en nuestra región durante los últimos años. ¿Crees que fomentó la diversidad cultural? ¿Se potenciaron las expresiones artísticas locales? ¿Hubo apoyo real a los artistas, gestores culturales y comunidades? ¿Su gestión dejó huellas visibles en la región? Comenta abajo con tu evaluación: ¿Qué logros destacarías? ¿Qué faltó por hacer? ¿Cómo impactó su trabajo en tu territorio o comunidad?
Por supuesto, no existe persona que no tenga detractores, eso seguramente será cuando estemos en la presencia de Dios, en la otra vida. Pero acá, que un medio comunicacional claramente de tendencia derechista, que al parecer no posee conocimiento del funcionamiento sistémico del Ministerio de las Culturas, como de las Seremis respectivas, realice este tipo de consulta, señala la preocupación de la derecha por un líder (y digo líder, no funcionario, ni militante partidista) que ha estado 3 años en el cargo, con verificable capacidad de conciliar trabajo cultural, inefectividad estructural organizacional ministerial (que es herencia de Piñera), organización interna de la estructura profesional, artistas, comunidad, personas. Un joven de 33 años que da lección de capacidad, profesionalismo y condición personal, que, por supuesto, llegará a ocupar altos cargos a nivel país.
Ha de ser la envidia. Si, totalmente. Pero, más que un sentimiento mañoso o una emoción perversa, la derecha busca destruir a los líderes del futuro, los conceptos de democracia a los que estamos habituados, y la credibilidad de la "izquierda" (pongo entrecomillado porque es tela para procesar en un análisis diferente). Es una estrategia de desgaste, “gaslighting” político, donde la víctima no es, a fin de cuentas (aunque lo es igualmente), el agredido o cuestionado, sino la ciudadanía, el voto no ideológico, a fin de que se altere su percepción de la realidad, de lo que es verdadero o no. Es jugar a establecer un estado demencial gota a gota. Tortura psicológica, en definitiva, porque existen tres secuencias claramente definidas en este juego: mentir y negar la realidad , desprestigiar, quitar peso o relevancia a los sentimientos y la memoria del colectivo, grupos sociales o ciudadanía implicada en la jugada (nótese el lenguaje de "juego", que igualmente podríamos sustituir por "bajeza"). ¿Qué se obtiene, por tanto? Una opinión pública arreada como ganado al matadero, porque precisamente así somos mirados. Dejamos de ser personas y nos convertimos en animales o cosas, instrumentos del poder.
Mal intento el de Novena Digital. Demasiada obviedad acusa poca perspicacia.
Al parecer, de acuerdo a lo observado en la red social Instagram hasta ahora, la evaluación de los artistas es magnífica, y no podría ser menos.
Patricia Chacón Calderón
Socióloga - Mg. en Gerencia Social
Consejera Regional de Cultura de La Araucanía