22/02/2026
📌¿𝐏𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐚𝐝𝐦𝐢𝐧𝐢𝐬𝐭𝐫𝐚𝐝𝐨𝐫 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐢𝐫 𝐚𝐦𝐩𝐚𝐫á𝐧𝐝𝐨𝐬𝐞 𝐞𝐧 𝐥𝐚 “𝐛𝐮𝐞𝐧𝐚 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢ó𝐧” 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐠𝐞𝐬𝐭𝐢𝐨𝐧𝐚 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐞𝐬𝐞𝐬 𝐚𝐣𝐞𝐧𝐨𝐬?
La conversación jurídica en Colombia acaba de dar un giro definitivo con la sentencia 𝐓𝐨𝐫𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐂𝐢𝐞𝐥𝐨 de febrero de 2026. Un fallo que no solo resuelve un caso emblemático, sino que consolida una transformación estructural en la de quienes administran activos y toman decisiones por cuenta de terceros.
🚦Lo que durante décadas se midió bajo la clásica diligencia del “buen padre de familia”, hoy se examina bajo un estándar técnico, objetivo y profesional: el del buen hombre de negocios. La evolución iniciada con la Ley 222 encuentra ahora en Torres del Cielo una síntesis madura y contundente.
⤷En este análisis, Jose Elias Del Hierro Hoyos no se limita a describir la sentencia. Desde la dirección de Del Hierro Abogados y con la solidez de su formación —abogado de la Pontificia Universidad Javeriana, especialista en Legislación Financiera de la Universidad de los Andes - Colombia y Magíster en Derecho Civil y Obligaciones por la Panthéon-Assas université-Assas Paris II— aporta una lectura rigurosa, técnica y profundamente estructurada del cambio de paradigma.
↱ Su trayectoria en derecho comercial, societario y financiero, sumada a su experiencia como árbitro y litigante en asuntos civiles y administrativos, le permite abordar el fallo con una perspectiva que combina teoría, práctica y visión estratégica.
✍️El núcleo del es claro: el contemporáneo ya no es un mero ejecutor contractual, sino un profesional obligado a actuar con pericia cualificada, información permanente y previsión técnica. La lealtad deja de ser una noción meramente ética para convertirse en una obligación técnica: anticipar , verificar condiciones materiales y proteger activamente los intereses gestionados.
La sentencia 𝑻𝒐𝒓𝒓𝒆𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝑪𝒊𝒆𝒍𝒐 no amplía simplemente la responsabilidad: redefine el rol del administrador en el ecosistema jurídico y empresarial colombiano.
"La sentencia Torres del Cielo marca el fin de la era del gestor pasivo: hoy, la ignorancia técnica no es