13/01/2026
Si te preocupa alguien y no sabes qué decir, respira: no eres la única ni el único. Ver a alguien apagarse —cancelar planes, responder “bien” y desaparecer— activa miedo. Y cuando hay miedo, solemos hablar desde la urgencia: queremos que reaccione, que “se levante”, que vuelva. Ahí es donde salen frases que suenan útiles, pero muchas veces pegan como culpa: “pon de tu parte”, “anímate”, “pero si tienes todo” 😔
En depresión, ese tipo de empujón suele fallar por una razón simple: no estás viendo falta de voluntad, estás viendo falta de recursos internos en ese momento. La depresión puede afectar energía, motivación, sueño, apetito, concentración y ganas
Entonces, exigir “funcionar” no ayuda; a men**o hace que la persona se cierre, se calle más y pida menos ayuda🫠
En AEQUI lo vemos todo el tiempo: no hace falta tener “las palabras perfectas”. Hace falta presencia y pasos pequeños. Si quieres acompañar mejor, usa esta guía:
1) Pausa ✨
Antes de hablar, baja tu urgencia. Tu preocupación es válida, pero si se vuelve presión, la otra persona lo siente como juicio.
2) Valida ✨
Validar no es “darle la razón”; es reconocer su experiencia sin minimizarla.
Frases que sí sostienen:
“Te creo”, “Suena pesado”, “No tienes que justificarte”.
3) Aterriza ✨
Ofrece una ayuda concreta, no un discurso, no un plan enorme. Una cosa posible.
“¿Quieres que te llame?“, “¿Te acompaño a caminar 10 minutos?“, “¿Buscamos apoyo profesional juntas/juntos?”
Si no sabes por dónde empezar, manda esto y cúmplelo:
“Me importas. No voy a presionarte. ¿Qué te sirve hoy: que te llame, verte un rato, o buscar ayuda?”
Y algo muy importante: si en algún momento sientes que la persona no está a salvo o hay riesgo de daño, busca ayuda inmediata (servicios de emergencia) y no la dejes sola/o.
En AEQUI creemos en una idea simple: la depresión no se regaña, se acompaña. Y se trata 🧡
Si tú o alguien cercano está pasando por esto, estamos aquí para escucharte, orientarte y ayudarte a dar el primer paso.