16/02/2026
A veces no tener claridad no es señal de que “todo va mal”…
es señal de que algo dentro de ti se está reacomodando.
La mente pide respuestas, pero el proceso pide paciencia.
La confusión no es fracaso: es transición, es pausa, es un puente entre lo que ya no eres y lo que todavía estás aprendiendo a ser.
Cuando te exiges tener todo claro, aparece la ansiedad.
Cuando te permites escuchar lo que necesitas hoy, aparece el orden interno.
Si estás en una etapa difusa, no estás solo.
Es más común —y más valioso— de lo que crees.
📩 Agenda tu asesoría privada
y trabajemos juntos en darle dirección, calma y sentido a lo que estás viviendo