10/02/2026
Han sido 26 años de experiencia, de aprendizaje constante, de conversaciones profundas, de talleres preparados con cuidado y de encuentros humanos que han dejado huella.
26 años escuchando historias de dolor, de cambio, de pérdida y de reconstrucción. Acompañando a personas que atravesaban crisis, enfermedades, duelos y momentos donde la vida pedía reinventarse. Ahí comprendí que el bienestar no se trabaja solo desde la mente, ni el cuerpo se sana sin atender las emociones.
Mi recorrido por la psicología clínica, la salud ocupacional, el trabajo con el dolor y modelos como EMDR, IFS y la experiencia somática me enseñó algo esencial: el sistema nervioso guarda memoria, y cuando aprendemos a escucharlo, siempre hay posibilidad de regulación y transformación.
Cada etapa, cada estudio, cada espacio de trabajo me fue construyendo. No solo como psicóloga, sino como ser humano. Hoy sigo creyendo profundamente que siempre podemos hacer algo para estar mejor, que salir del piloto automático es un acto de conciencia y que el impacto que generamos en los demás también forma parte de nuestro bienestar.
Desde este lugar sigo acompañando, creando espacios seguros y compartiendo herramientas para habitar la vida con más presencia y calma.