27/12/2025
Cada niño necesita un amor incondicional para construir su identidad. Sin el reflejo de un padre o tutor benévolo, el niño no logra saber quién es. Necesita un espejo que le devuelva todas sus facetas, que le confirme que importa, que es tomado en serio y amado en su totalidad.
Cuando estas necesidades narcisistas no se satisfacen, el sentido del YO se daña. El niño herido crece convertido en un adulto insaciable, que busca sin descanso el amor y la atención que nunca recibió. Sus relaciones se ven saboteadas, pues ningún afecto parece suficiente.
Este vacío puede manifestarse en la decepción constante en el amor, la búsqueda de la pareja perfecta, las adicciones, la acumulación de bienes materiales, la necesidad de admiración pública o incluso en la expectativa de que sus propios hijos llenen ese hueco emocional.
Reconocer estas heridas es el primer paso para sanar y dejar de buscar afuera lo que no se pudo recibir en la infancia. 🌱