16/12/2025
🫀 RCP Pediátrica 2025
Recomendaciones clave AHA – AAP
Soporte Vital Básico y Avanzado
Las Guías 2025 de la AHA y la AAP destacan que la RCP de alta calidad continúa siendo el pilar fundamental de la reanimación pediátrica. Esto incluye realizar compresiones torácicas con la frecuencia y profundidad adecuadas, minimizar las interrupciones, permitir el retroceso torácico completo tras cada compresión y evitar la ventilación excesiva.
🟩 En el Soporte Vital Básico Pediátrico (SVBP) se enfatiza que, debido a que las causas respiratorias son el origen más frecuente del paro cardíaco en lactantes y niños, la ventilación y la oxigenación tempranas son intervenciones críticas. Se alienta a los reanimadores legos a proporcionar respiraciones junto con las compresiones cuando estén dispuestos y capacitados, ya que esto se asocia con mayor supervivencia. En lactantes y niños con pulso pero respiración inadecuada, así como en aquellos con vía aérea avanzada durante la RCP, se recomienda una frecuencia de 20 a 30 respiraciones por minuto.
Respecto a la técnica de compresión en lactantes, se desaconseja la técnica de dos dedos para el reanimador único por no lograr una profundidad adecuada. Las técnicas preferidas son la técnica de una mano o la técnica de dos pulgares rodeando el tórax.
En situaciones de obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño (OVACE) grave, en lactantes se recomiendan ciclos de cinco golpes en la espalda alternados con cinco compresiones torácicas, sin uso de compresiones abdominales. En niños, se recomiendan ciclos de cinco golpes en la espalda alternados con cinco compresiones abdominales.
La desfibrilación debe realizarse tan pronto como sea posible mediante un DEA, utilizando atenuador y parches pediátricos siempre que estén disponibles.
🟪 En el Soporte Vital Avanzado Pediátrico (SVAP), para los ritmos no desfibrilables como la asistolia y la actividad eléctrica sin pulso, la administración temprana de epinefrina se asocia con mejores resultados. Para el manejo de arritmias, se respalda el uso de sotalol intravenoso como antiarrítmico en la taquicardia supraventricular con compromiso cardiopulmonar que no responde a maniobras vagales, adenosina intravenosa y cardioversión sincronizada, especialmente cuando no se dispone de consulta experta.
Durante la RCP, en pacientes con monitorización invasiva de la presión arterial, se introducen objetivos de presión arterial diastólica para guiar la calidad de las compresiones: ≥25 mmHg en lactantes y ≥30 mmHg en niños. El ETCO₂ es útil como indicador de la calidad de la RCP, pero no se recomienda utilizar valores de corte aislados para decidir la finalización de la reanimación.
En los cuidados post–paro cardíaco, se enfatiza la prevención de la hipertermia, evitando que la temperatura central supere los 37.5 °C en lactantes y niños comatosos. Tras el retorno de la circulación espontánea, se debe mantener la presión arterial sistólica y media por encima del percentil 10 para la edad y el s**o. El pronóstico neurológico debe realizarse mediante una evaluación multimodal y en distintos momentos, y se reconoce que los supervivientes del paro cardíaco pediátrico pueden presentar secuelas físicas, cognitivas y conductuales, por lo que requieren seguimiento y apoyo tras el alta.