06/08/2022
El objetivo de desintoxicar el cuerpo es sentirse mejor, más sano y más poderoso. Las sustancias nocivas pueden atacar su rendimiento físico y mental, asentarse en sus células y debilitar su sistema inmunológico. Lo que puede ayudar en contra de esto es la desintoxicación del cuerpo.
¿Pero qué pasa exactamente cuando te desintoxicas? El objetivo central es transportar sustancias nocivas fuera de la circulación sanguínea, el hígado, los intestinos, la piel, los riñones, el sistema linfático y los pulmones.
¿Sabías que una mayor o menor facilidad para perder peso depende en gran parte de la capacidad del cuerpo para eliminar toxinas? Y es que los malos hábitos (exceso de grasas y azúcares refinados, alcohol, dietas desequilibradas, etc.) están presentes en los alimentos que consumimos y generan tal cantidad de sustancias de desecho que pueden llegar a saturar y bloquear las vías naturales de eliminación del cuerpo, dificultando la pérdida de peso.
Cuando se activan las vías naturales de eliminación de tóxicos (aumentando la frecuencia de las micciones y evitando el estreñimiento) y se reducen la cantidad de toxinas que recibe el organismo (aumentando los alimentos frescos y reduciendo grasas saturadas, proteínas y azúcares), el cuerpo se depura, se deshincha y cuesta menos adelgazar.
El cuerpo posee un sistema de eliminación y limpieza de las sustancias de desecho que funciona continuamente. Y, dentro de este sistema, los riñones, el hígado y el intestino realizan un papel clave. Pero si la cantidad de toxinas es excesiva, estos órganos no darán abasto, con lo que los desechos se acumularán en la sangre, provocando malestar y trastornos, por eso la importancia de los tratamientos para desintoxicar el sistema circulatorio, el sistema digestivo, el sistema hepático, el sistema urinario y el sistema circulatorio linfático.