01/12/2025
“Nunca olvido de dónde vengo”
Mi historia no comenzó frente a un micrófono, ni en un escenario, ni en otro país.
Mi historia comenzó a los cinco años y medio, entre cafetales, con las manos pequeñas pero llenas de trabajo, responsabilidad y esperanza. Mi familia es cafetalera, y yo crecí aprendiendo que antes que cualquier título profesional, lo primero que se cultiva es la humildad.
A veces las personas creen conocer la vida de uno por lo que ven hoy: por una ponencia, por mi trabajo en el extranjero o por escucharme en la radio. Y desde ahí lanzan juicios ligeros, como la palabra “arrogante”, sin imaginar el recorrido que existe detrás.
Mi vida no ha sido sencilla.
Me costó muchísimo estudiar mi primera carrera en Enfermería, con sacrificios que muy pocos conocen. Después, con la misma perseverancia que aprendí en el cafetal, estudié Psicología, y sigo preparándome cada día porque creo en la responsabilidad ética y humana que conlleva acompañar a otras personas.
Si hoy tengo la bendición de trabajar fuera de mi país, de dar conferencias, o de tener espacios profesionales en lugares que nunca imaginé, no es por arrogancia: es por esfuerzo, disciplina y por un camino lleno de luchas silenciosas que nadie más recorrió por mí.
Quizás no soy tan conocida en mi país, quizá las oportunidades han surgido primero en el extranjero… pero mi esencia sigue intacta. No finjo ser otra persona. Soy la misma que se levantaba temprano a recoger café, la misma que trabajó estudiando, la misma que honra a su familia y sus raíces.
El éxito no me hizo olvidar mi origen.
Porque ahí, en ese cafetal, está mi fuerza, mi historia y mi verdad.”
— Dra. Mayela Vargas