28/04/2026
El problema de querer hacerlo todo bien es que nunca sentís que es suficiente.
Siempre hay algo que podrías haber hecho mejor.
Algo que te faltó.
Algo que no salió perfecto.
Y sin darte cuenta, vivís en una exigencia constante que no te deja disfrutar lo que sí estás logrando.