10/08/2021
Mamá, papá, querido adulto que me crías, cuando juegues conmigo:
✅Ponte a mi altura y procura seguir mi iniciativa en el juego, lo que a mí me interesa jugar.
✅Recuerda que el juego, además de ser una de las actividades más importantes para mi desarrollo, es uno de los pocos espacios donde yo puedo decidir qué y cómo hacer.
✅Por eso: propón pero no impongas, en todo caso negocia conmigo y enséñame así maneras de incluir los intereses de todos.
✅Involúcrate activamente al jugar conmigo.
⛔️No tengas miedo de que me guste jugar a las luchitas con los monitos, la agresividad es una parte natural del ser humano y el juego (siempre y cuando no implique hacer daño a los demás o a mí mismo) es una buena salida. Los cachorros de muchas especies juegan a las luchitas en su infancia. (Solamente si mi juego parece excesivamente violento o inusual, consulta con un profesional porque puede ser que esté comunicando alguna situación que necesite revisión y acompañamiento).
⛔️Nunca te burles de mí o de mi juego.
✅Si algún día me frustro por perder en un juego, no me regañes, no te burles ni lo minimices; valida mi frustración y veme enseñando poco a poco que no siempre logramos lo que queremos, que la frustración es natural y que podemos reponernos a ella y seguir jugando (o seguir andando y aprendiendo en la vida). No centres mi valor como persona en ser un “campeón” o un “ganador”.
✅Cuando hagamos juegos simbólicos (al doctor, la cocinita, la maestra, los monitos, etc), ¡involúcrate! Haz voces, gestos, sonidos; construye una historia junto conmigo.
⛔️No me compres millones de juguetes que hacen mil cosas, no necesitamos más consumistas. Mejor, proporcióname materiales y juguetes sencillos con los que yo pueda desplegar más mi imaginación. Recuerda: cuanto menos haga el juguete, más permite que haga mi mente.
✅Enséñame a recoger mis juguetes después de jugar; hazlo junto conmigo y veme exigiendo conforme a mi edad. A muchos no nos gusta la hora de tener que terminar de jugar y guardar pero, si lo hacemos como equipo (al menos en los primeros 5-6 años), puede ser más divertido y más ágil.
✅Anticípame. Para sumar al punto anterior, si siempre me avisas cuando queden 5 o 10 minutos para jugar, así como la o las máximo 2 actividades que seguirán a eso, para mí será más fácil dejar de hacerlo y empezar a guardar o pasar a la otra actividad, que si me avisas que tengo que dejar de jugar ya en ese momento.
✅¡Déjame jugar! Ya habrá tiempo para tareas y clases extracurriculares, pero el juego en nuestros primeros 6 años es mucho más fundamental.
✅También: déjame aburrirme. No busques llenar a toda costa todos los espacios de mi día con actividades, el aburrimiento es muchas veces el espacio de donde surgen grandes ideas.
💫Y, por último: ¡diviértete y disfruta junto conmigo! Aunque también es importante que hagas tiempo para ti, este tiempo en que me guste y necesite jugar tanto contigo no va a durar para siempre. Por eso: juega conmigo aunque sea un ratito todos los días, y verás cómo alimenta mi conexión contigo.
•Mariana Gomes•