20/02/2026
Cuando un tema se vuelve viral, como lo que está ocurriendo con algunas personas que se identifican como therian, tanto adolescentes como adultos, es fácil caer en extremos: minimizarlo o alarmarse.
En salud mental no trabajamos desde opiniones ni desde tendencias.
Trabajamos desde criterios clínicos claros:
sufrimiento subjetivo significativo,
deterioro en el funcionamiento,
y evaluación del contacto con la realidad.
La pregunta no es si algo “parece extraño”.
La pregunta es si está generando malestar real o afectación en la vida de la persona.
No todo lo que incomoda es patológico.
Y no todo lo que se vuelve “tendencia” es inofensivo.
Por eso el análisis debe ser clínico, no emocional ni ideológico.
Antes de reaccionar desde el miedo, la burla o la sobreinterpretación, conviene evaluar con criterio.
Y cuando la conversación se vuelve compleja, buscar orientación profesional puede proteger el vínculo y favorecer decisiones más responsables.
Guarda este contenido si quieres recordar este criterio cuando el debate en redes se vuelva confuso.