13/03/2026
Afuera de muchos hospitales se está volviendo cada vez más común ver cómo se aborda a adultos mayores justo cuando salen de consulta con una receta para audífonos.
Más allá de quién lo haga o con qué intención, esto abre una reflexión importante para quienes trabajamos en salud auditiva.
Un adulto mayor que acaba de salir del hospital muchas veces viene con dudas, preocupado o incluso confundido sobre su diagnóstico. En ese momento lo que más necesita es tiempo para comprender la información, conversar con su familia y tomar decisiones con calma.
La adaptación de audífonos no debería convertirse en una conversación apresurada en la acera de un hospital.
Un audífono es un dispositivo médico que requiere evaluación, orientación profesional, programación adecuada y seguimiento.
Como profesionales de la audición, creo que también debemos reflexionar sobre cómo y dónde brindamos la información a nuestros pacientes, especialmente cuando se trata de adultos mayores.
Informar es importante.
Pero hacerlo con respeto, ética y en el momento adecuado es aún más importante.
La salud auditiva merece algo más que una decisión tomada bajo presión