22/10/2025
La salud de nuestro corazón es muy importante y el metabolismo de los lípidos y el colesterol juega un papel fundamental en la misma. El colesterol es necesario para nuestro cuerpo, ya sea como componente de las células o para la producción hormonal y ácidos biliares. Sin embargo, si tenemos mucho del llamado “colesterol malo», este puede acumularse en las arterias y formar placas, lo que aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca y accidentes cerebrovasculares.
Afortunadamente, también hay “colesterol bueno» el cual ayuda a eliminar el exceso de colesterol en las arterias y lo devuelve al hígado para que sea procesado y excretado. Ambos tipos de lípidos son importantes y deben mantenerse dentro de un rango saludable. Si tus niveles están fuera de lo normal, es posible que tengas un mayor riesgo de enfermedades del corazón.
¿Qué son las apolipoproteínas A1 y B?
Las apolipoproteínas A y B son proteínas que se encuentran en las lipoproteínas, las cuales transportan el colesterol y otros lípidos por el torrente sanguíneo.
La apolipoproteína A (ApoA1) es el principal componente de las lipoproteínas de alta densidad (HDL), también conocido como “colesterol bueno”. Además, tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que ayudan a proteger contra las enfermedades cardiovasculares.
Por otro lado, la apoliproteína B (ApoB) es el principal componente de los otros tipos de lipoproteínas, especialmente del LDL, también conocido como “colesterol malo”. Cuando los niveles de ApoB aumentan, se puede provocar la acumulación de colesterol en las paredes arteriales, lo que puede llevar a la formación de placas. En casos graves, estas placas pueden desprenderse y provocar un infarto.