02/02/2026
Hoy quiero expresar mi sentir con respeto y sin afán de confrontar.🇨🇷
Respeto profundamente la decisión de la mayoría de las personas que participaron en este proceso democrático. Aun así, no puedo negar que me duele el corazón ver cómo, en medio del miedo, la inseguridad y la preocupación económica que vive nuestro país, se han dejado de lado aspectos fundamentales del liderazgo humano.
Desde mi experiencia profesional, trabajando principalmente con mujeres, veo a diario el impacto profundo que tiene la violencia, el abuso sexual y el trauma vivido desde la infancia. Muchas de estas experiencias han sido históricamente invisibilizadas, normalizadas o minimizadas, e incluso en algunos contextos se ha culpabilizado a las niñas y mujeres por situaciones de violencia que jamás debieron cargar. Estas heridas emocionales no desaparecen: se arrastran por años y afectan la salud mental, la autoestima y la forma de vincularse.
Además, me preocupa profundamente que se normalicen estilos de liderazgo basados en la agresividad, el bullying, la falta de comunicación asertiva y la misoginia. Tener autoridad no es lo mismo que ejercer poder desde la intimidación. La agresividad no educa, no sana y no construye convivencia.
Entiendo que muchas personas hayan votado desde el miedo o la amenaza, especialmente en temas económicos. Es humano. Sin embargo, la economía y los valores no pueden separarse: la forma en que se lidera, se comunica y se ejerce el poder influye directamente en la salud emocional y social de una nación.
Quiero creer y así lo espero que la nueva lideresa honrará su palabra y será implacable ante cualquier irrespeto hacia una mujer, defendiendo nuestros derechos y nuestra dignidad con acciones claras y coherentes. La inseguridad, el acoso, la violencia sexual y los feminicidios no pueden seguir siendo temas secundarios.
Que este momento nos invite a reflexionar, a informarnos mejor y a recordar que el liderazgo que validamos hoy es el que modela la forma en que resolveremos los conflictos mañana.
Que Dios nos acompañe, y que nunca dejemos de apostar por una sociedad más humana, consciente y respetuosa.🙌🏻