17/02/2026
Hoy celebro 20 años de haber cumplido el sueño de una niña llamada Jessica
Desde que estaba en la escuela soñaba con ser odontóloga. No sabía exactamente cómo sería el camino, pero sí sabía que quería dedicar mi vida a ayudar a otros con mis manos, con mi conocimiento y con mi corazón.
Hace 20 años logré ese sueño. Me gradué, me incorporé al Colegio de Odontólogos y comencé una profesión que con el tiempo se convirtió en una de mis mayores pasiones.
Y aunque han pasado los años, hay cosas que no cambian…
Sigo sintiendo mariposas en el estómago cuando un tratamiento no sale como esperábamos.
Sigo dándole vueltas a los casos difíciles.
Sigo perdiendo el sueño cuando quiero que todo salga perfecto para mis pacientes.
Hoy entiendo que esa sensibilidad no es debilidad, es compromiso.
Porque si un día dejara de sentir eso, quizá dejaría de valer la pena ejercer esta profesión que tanto amo.
Hoy también quiero agradecer a alguien muy especial:
a mi tío Hugo, que hoy no está físicamente, pero fue el primero que creyó en mí y me impulsó a seguir este camino.
Nunca voy a olvidar que, cuando yo aún estaba en el colegio, fue él quien me regaló mi primer juego básico.
Ese gesto marcó mi historia más de lo que él imaginaba.
Hoy sé que, desde donde esté, se siente orgulloso.
Y yo sigo honrando ese impulso cada día en mi consulta.
Gracias a cada paciente que ha confiado en mí, a cada colega, a cada aprendizaje y a cada reto.
Seguimos trabajando con la misma ilusión… solo que con 20 años más de experiencia.
20 años cumpliendo un sueño… y seguimos.