22/02/2026
Qué señaló el ministro del , doctor José Angel Portal Miranda al referirse a la nueva Ley de Salud Pública en Cuba:
—¿Qué derechos, deberes y garantías establece la Ley para la población y para los profesionales de la Salud?
-- Muy oportuna tu pregunta, ante la cual no puedo dejar de señalar que uno de los avances más significativos de esta Ley es la consagración explícita de un catálogo amplio de derechos y deberes. Ya no se trata de derechos implícitos o subordinados a la voluntad administrativa, pues son derechos jurídicamente exigibles, respaldados por un cuerpo legal de rango superior.
Se garantiza así, legalmente, el derecho a una atención de salud gratuita, oportuna y con calidad, al trato digno, a la confidencialidad de la información, al consentimiento informado, a la no discriminación y al respeto a la autonomía progresiva.
Al mismo tiempo, se reconocen deberes ciudadanos orientados a fortalecer la corresponsabilidad social, el respeto a los profesionales y el uso racional de los recursos.
Unido a todo ello, la ética médica y la bioética adquieren un lugar central, para lo cual la Ley reconoce la importancia de la formación ética, de las comisiones de ética médica y del comportamiento profesional como elementos inseparables de la calidad de los servicios.
Asimismo, el texto define con claridad los servicios de atención, protección y recuperación, los reconoce como servicios públicos esenciales y establece su organización en tres niveles de atención, con la Atención Primaria de Salud como eje del sistema.
También, por primera vez, se incorpora un enfoque explícito sobre la calidad de los servicios, entendida como una obligación del Sistema Nacional de Salud, ajustada a protocolos científicos y al contexto socioeconómico del país.
Se reconoce la necesidad de garantizar la sostenibilidad económico-financiera del sistema, sin renunciar a su carácter público y gratuito. A su vez, se admiten fuentes complementarias de financiamiento, como la cooperación internacional y la actividad empresarial, siempre en función del fortalecimiento del sistema y del beneficio social.
De ahí que otro elemento de especial relevancia sea el equilibrio que la Ley establece entre la protección de los derechos de las personas y el respaldo legal a los profesionales de la Salud. Se reconocen situaciones excepcionales, se regulan procesos complejos y se brindan garantías jurídicas para la toma de decisiones en contextos de alta responsabilidad.
La Ley protege tanto al paciente como al profesional, entendiendo que la calidad de la atención depende de esa relación de confianza, respeto y respaldo institucional.