13/02/2026
🧠 No solo elegimos con quién compartimos tiempo, también elegimos con quién compartimos energía, pensamientos y emociones.
A veces nos aferramos a vínculos por historia, costumbre o miedo a soltar. Pero crecer también implica evaluar si esas relaciones siguen siendo un espacio seguro o si se han convertido en una fuente constante de tensión.
Una amistad sana no es perfecta. Discute, enfrenta diferencias, atraviesa etapas. Pero mantiene el respeto, la reciprocidad y la capacidad de dialogar sin herir.
Recuerde: usted no está obligado(a) a conservar vínculos que dañan su bienestar emocional. Elegir relaciones saludables no es egoísmo, es autocuidado.
Pregúntese hoy:
¿Mis amistades me acercan a la persona que quiero ser?
Mi nombre es Diolquis Polanco
Psicóloga