29/12/2025
La congestión nasal crónica ocurre cuando la nariz permanece tapada o inflamada durante semanas o meses, incluso cuando no hay gripe ni resfriado. Muchas personas se acostumbran a vivir así y piensan que es “normal”, pero no lo es.
Entre las causas más frecuentes están la rinitis crónica, los cornetes (turbinas) agrandados, la desviación del tabique nasal o procesos alérgicos mal controlados. Cuando la nariz no permite el paso adecuado del aire, el cuerpo busca compensar respirando por la boca, especialmente durante la noche.
Esto puede provocar mal descanso, ronquidos, sequedad en la garganta, dolores de cabeza, cansancio al despertar y dificultad para concentrarse durante el día. Con el tiempo, respirar mal afecta directamente la calidad de vida.
👉 Si sientes que tu nariz nunca se destapa del todo, que dependes constantemente de sprays o que amaneces cansado, es importante realizar una evaluación adecuada para identificar la causa y ofrecer el tratamiento correcto.
Respirar bien no es un lujo, es parte de una buena salud.
Si esta congestión no se va, es momento de revisarla