13/02/2026
El equipo organizador del XXI Congreso Caribeño de Psicología, a celebrarse en abril de 2026 en Santo Domingo, ha decidido dedicar esta edición a mi persona. Un gesto que recibo con humildad, con respeto por la historia que me antecede y con un sincero sentido de responsabilidad hacia la psicología de nuestro país y de la región.
No creo que los reconocimientos se “merezcan” en sentido estricto: son más bien estaciones del camino donde otros se detienen, miran hacia atrás y dicen “lo que hiciste valió la pena”. Si algo ha valido, ha sido siempre gracias a colegas, estudiantes, pacientes, instituciones y maestros que me han acompañado, corregido y sostenido a lo largo de los años.
Acepto esta dedicatoria no como un punto de llegada, sino como un recordatorio: la psicología sigue necesitando rigor, humanidad, raíces éticas firmes y una mirada puesta en el futuro sin olvidar la tradición que nos formó. Como decía un viejo profesor, la ciencia avanza, pero la conciencia no puede quedarse atrás.
Agradezco de corazón a FUNDEPSIC, al Comité Organizador del Congreso y a cada colega que ha hecho posible este gesto. Lo asumo con orgullo sereno y con el compromiso renovado de seguir aportando, aprendiendo y sirviendo.
Seguimos. Con trabajo, con cuidado y —por qué no— con esperanza bien entrenada.