01/02/2026
LA NEGLIGENCIA DE LAS IGLESIAS EN EL MATRIMONIO.
Hoy en dia la mayoria de las Iglesias han odviado los seminarios, discipulados, conferencias y eventos para matrimonios, no hacen Retiros Matrimoniales por lo menos una vez al año, no invierten en libros, no tienen programa de orientación para saber manejar los conflictos matrimoniales que se presentan en el diario vivir y por esa causa ya son muy comunes los divorcios en nuestras Iglesias incluso en los mismos pastores.
Negligencia es descuido, desinterés, desidia, apatía, abandono, desgana, indolencia!
La negligencia en todas y cualquier área de la vida produce siempre resultados negativos, como pobreza, problemas, desánimo, depresión, etc. Definitivamente la negligencia es uno de los peores enemigos del matrimonio porque enfría y daña las relaciones.
La negligencia en el matrimonio frecuentemente se paga muy cara. Tiene que ver primeramente con la inconsciencia de que el matrimonio debe ser alimentado permanentemente. Es descuidar la relación, no ponerle el interés que necesita. Ningún matrimonio es perfecto, pero si se le alimenta constantemente y se le cuida, ese matrimonio podrá vencer barreras y superar toda clase de obstáculos por mas difíciles que sean.
La negligencia es amiga de la pereza y de la procrastinación. Estas actitudes cuando se convierten en hábitos de vida producen “goteras” en las relaciones de pareja. Esas goteras van dañando la relación sutilmente, pero cuando nos damos cuenta ya se ha provocado un gran daño que muchas veces es muy difícil resolver y sale muy caro repararlo.
Cuando el matrimonio esta nuevo soporta casi todo, pero conforme van avanzando en la aventura de la vida, si no se le da mantenimiento, se va deteriorando lentamente y puede colapsar. Muchos matrimonios han llegado al punto de colapsar y se dan cuenta que fueron muy negligentes en cuidar la relación. No le dedicaron tiempo de calidad, ni se esforzaron por alimentarlo. Simplemente lo dejaron existir hasta que llegó al punto de morir.
No sabemos cuán negligentes han sido en su Matrimonio, pero si hoy ustedes hacen conciencia de este aspecto tan importante en su vida de familia y deciden volverse diligentes en el cuidado de su matrimonio, les garantizamos que podrán disfrutar de una relación estable y armoniosa y de una familia saludable.
Para ser diligentes en el matrimonio, debemos conocer los principios de vida sobre los que funciona la relación de acuerdo al Manual del que nos diseñó y nos creó, nuestro Padre celestial. No hay ninguna otra forma posible. Es viviendo esos principios bíblicos de vida en obediencia al Señor que podemos mantener el alimento a nuestro matrimonio y afrontar cualquier dificultad, por más difícil que sea, para mantener una vida estable y saludable.
Tomen la decisión de no ser más negligentes en su matrimonio. Luchen por lo más hermoso que Dios les ha dado en la vida, su matrimonio y su familia. Y nunca dejen de hacerse el bien el uno al otro, aun a pesar de!
Tú matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado. CUÍDALO!