19/02/2026
No todo ajuste es igual.
La precisión importa más que la fuerza.
Un verdadero ajuste terapéutico no se trata de aplicar presión sin criterio.
Se trata de entender el sistema nervioso, respetar el cuerpo y actuar con exactitud.
Cada vértebra, cada músculo y cada punto del cuerpo tiene una función específica.
Cuando el ajuste es preciso, el cuerpo no se defiende… el cuerpo responde.
La respiración se libera.
La tensión disminuye.
El sistema nervioso se reorganiza.
No es la fuerza lo que genera el cambio.
Es el conocimiento, la sensibilidad y la precisión.
Por eso, cuando el cuerpo recibe el estímulo correcto, en el lugar correcto y en el momento correcto, activa sus propios mecanismos de equilibrio y recuperación.
El cuerpo no necesita ser forzado.
Necesita ser comprendido.
Y cuando esto ocurre, la diferencia no solo se siente… se nota.