01/04/2026
Una dislocación (luxación) de tobillo es una lesión grave y poco frecuente donde los huesos (tibia, peroné, astrágalo) se salen de su posición, causando dolor intenso, deformidad inmediata e incapacidad para caminar. Requiere atención médica de emergencia (reducción, a menudo cirugía) y suele acompañarse de fracturas o rotura de ligamentos.
Síntomas Principales
Deformidad visible: El tobillo parece fuera de lugar o torcido.
Dolor agudo e intenso: Incapacidad absoluta para apoyar el pie.
Inflamación severa y hematomas: Aparecen rápidamente.
Entumecimiento: Posible daño nervioso.
Causas Comunes
Traumatismos de alto impacto (accidentes automovilísticos, caídas de altura).
Torsión extrema durante la práctica deportiva.
Tratamiento y Recuperación
Atención Inmediata: No intente mover el pie. Busque urgencias.
Reducción: Un médico recolocará los huesos, a menudo bajo sedación.
Inmovilización: Uso de férula o yeso para mantener la estabilidad.
Cirugía: Frecuentemente necesaria si hay fracturas asociadas o inestabilidad grave.
Recuperación: Puede tomar semanas o meses, requiriendo fisioterapia para recuperar movilidad y fuerza.
Diferencia con un Esguince
A diferencia de un esguince (donde los ligamentos se estiran o desgarran pero los huesos permanecen en su lugar), la luxación implica el desplazamiento de los huesos de la articulación.