23/01/2026
A veces el vínculo no se rompe por falta de amor, sino por crecimiento desigual.
Cuando una persona empieza a mirarse de verdad, a sanar heridas y a ponerse en el centro, algo se mueve.
Lo que antes se toleraba deja de ser negociable.
Y ahí aparece una verdad incómoda: no todo lo que nos acompañó en el dolor puede acompañarnos en la sanación.
Hay relaciones que solo funcionan mientras una parte se queda pequeña, calla o se adapta.
Mientras una sostiene y la otra evita.
Mientras una espera y la otra decide.
Cuando eso cambia, el equilibrio se rompe, y no porque alguien haya hecho algo mal, sino porque ya no encajan en el mismo lugar emocional.
Sanar no siempre une.
A veces separa, aclara y libera.
Porque al fortalecerte, ya no necesitas lo que antes te mantenía atada.
Y entender esto duele, pero también devuelve poder: el de elegirte sin culpa.
Elegirte puede implicar soltar un “nosotros” que solo existía a costa de ti.
Y si estás atravesando ese proceso, no tienes que hacerlo sola.
✨En terapia podemos acompañarte a sanar sin perderte y a sostener las decisiones que nacen de tu bienestar. Escríbenos por DM o entra en www.aterapiaconmiriam.com