23/12/2025
🍯🐝La increíble longevidad de la miel se debe a su propia química. Tiene un contenido de agua extremadamente bajo y un entorno naturalmente ácido, lo que impide el crecimiento de bacterias y microorganismos. Además, las abejas añaden una enzima llamada glucosa oxidasa, que genera pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno, otorgándole propiedades antibacterianas naturales que la protegen con el paso del tiempo.
Esta resistencia quedó demostrada cuando arqueólogos hallaron frascos de miel sellados en tumbas del Antiguo Egipto que seguían siendo comestibles tras miles de años. Si la miel se cristaliza o se vuelve turbia, no significa que esté dañada: la cristalización es un proceso natural del azúcar. El verdadero enemigo de la miel es la humedad; si entra agua, puede fermentar, por eso un buen almacenamiento es clave para conservarla indefinidamente.
Fuente: Smithsonian Magazine / National Geographic