05/12/2025
La confianza en uno mismo, no se basa en un juicio constante de nuestras capacidades o en la necesidad de controlar resultados futuros, sino en la aceptación radical de la experiencia presente, tal como es. El mindfulness nos invita a cultivar la presencia incondicional ante nuestros pensamientos, emociones y sensaciones, sean estos de duda o de seguridad. Al observar nuestros patrones de autocrítica sin reaccionar ni identificarnos ciegamente con ellos, debilitamos su poder. La verdadera confianza emerge de la comprensión de que, momento a momento, poseemos la capacidad de responder con conciencia a lo que surja, en lugar de reaccionar automáticamente. Esto implica confiar en nuestra sabiduría interna y en nuestra resiliencia fundamental. No se trata de eliminar la duda, sino de acogerla como una experiencia pasajera, permitiéndonos actuar desde un lugar de calma y claridad aun en su presencia. Esta práctica nos arraiga en el "aquí y ahora", haciendo que nuestra valía no dependa de los logros externos o de un ideal de perfección, sino de la plena experiencia de ser en este instante.