21/03/2026
Considero que, aunque los medios de comunicación han hecho esfuerzos por avanzar hacia la inclusión, todavía existe una brecha importante entre la intención y la práctica real.
La inclusión no debería limitarse a espacios específicos o a momentos puntuales, como la interpretación en lengua de señas en ciertos horarios. Más bien, debería ser un eje transversal en toda la programación y en la forma en que se construyen los contenidos.
Además, cuando hablamos de inclusión, es fundamental entender que no se trata solo de visibilizar algunas condiciones o necesidades, sino de reconocer la diversidad en su totalidad. En muchos casos, los medios parecen centrarse en ciertos grupos de manera parcial, lo que puede dar la impresión de cumplimiento, pero no necesariamente de una inclusión genuina.
Desde mi experiencia trabajando con niños con necesidades educativas y en contacto con sus familias, he podido comprender que la inclusión real implica representación, accesibilidad y respeto constante, no acciones aisladas.
Por ello, más que afirmar que los medios son inclusivos, diría que están en un proceso de transición: hay avances importantes, pero aún queda mucho camino por recorrer para que la inclusión sea verdaderamente integral
Y desde Apóyate, Centro Psicológico Apóyate seguimos creando espacios para acompañar ese proceso… también en el ámbito educativo.