27/09/2023
Con el permiso de mi amada amiga Rosa Linda de García, les comparto este maravilloso testimonio de vida.
“Nació en mi corazón presentarme con todo respeto.
Mi nombre es Rosa Linda Caicedo, soy creyente y servidora en labor social ya 10 años aquí en Ecuador, pues me formé en otro país.
Tuve cáncer hace años atrás y me regresó más agresivo hace dos años, en el tiempo que apenas estaba entrando al país este milagroso producto IMMUNOCAL, alguien me lo presentó cuando ya me habían derivado a Solca por segunda vez.
Lo comencé a tomar aunque no conocía nada de este producto.
Estaba en un estado de depresión muy fuerte y aunque yo por cientos de veces di consejería sobre ese sentimiento, ahora yo lo estaba viviendo.
Yo hacía retiros de jóvenes por años y sin embargo perdí mi fe porque pensé que Dios me había abandonado, siempre que pasamos una prueba de dolor optamos por estar solos y no queremos hablar con nadie; yo lo viví, me hundí en mi dolor, pues ya lo había vivido el recibir radiación y no quería pasarlo de nuevo. Opté por rechazar regresar a Solca.
Me encerré en mi cuarto, en ese momento alguien llegó a mi puerta me convenció y decidí tomar el producto pero sin fe ni esperanza pero la tomaba.
Mi esposo es médico y él tampoco creía en esto de productos naturales, aunque igual me animaba.
Tomé por 90 días, y siempre recuerdo que lo tomé sin parar pero sin ganas, el médico amigo y compañero de mi esposo se contactó con mi esposo pues no asistí a Solca; le dijo que mis exámenes ya habían caducado que tengo que hacerme nuevos exámenes y así lo hicimos.
¡Oh sorpresa! mis exámenes habían mejorado, le envió mi esposo al médico los resultados y le respondió que esos exámenes no eran los míos y que estaban mal,
Me tomé en otro laboratorio y sorpresa también salieron bien los niveles tumorales y demás exámenes habían bajado los niveles de una manera sorprendente.
Mi salud no estaba nada bien la verdad cuando regresé al médico pues la radiación me hizo hipertensa, en mí sucedió que mi corazón estaba más grande de lo normal, algo raro pero así fue.
Había tenido 2 cuadros hipertensivos y en el último estuve en cuidados intensivos, pues los dos me sucedieron durmiendo de madrugada.
Qué bueno es Dios que me desperté las dos veces, y me salvé.
Hoy en día y durante dos años no he dejado de tomar IMMUNOCAL, no tomo medicina para mí corazón por prescripción médica, no tomo medicina por mi aflicción que me dirigía a Solca una vez más, pero por prescripción médica.
Soy una mujer de 63 años sana con ganas de seguir sirviendo a Dios llena de energía y con la misión de compartir mi testimonio.
Yo perdí la fe, perdi esperanza, pensé que después de años de servir a Dios , El se había olvidado de mí y que iba a morir, no fue así Dios nos cuida y El me trajo a mi casa este producto que nació primero en la mente y corazón de Dios, para ayudar a la humanidad y que hoy en día me ha permitido llevar a muchas vidas, unas para mantenerse bien, otras por enfermedad, bebés de lactancia mi nieto de 10 meses lo toma , mi madre de 94 años ya no sufre de hipertensión ni diabetis, mi esposo ahora lo toma y algunos de sus compañeros .
Yo lo tomo y lo seguiré tomando mientras Dios me lo permita, esto funciona, soy un testimonio.
Quieres prevenir enfermedades o recuperar tu salud. Aquí está tu oportunidad de hacerlo.
Dios los bendiga.”
Un testimonio real de lo que la nutrición celular puede hacer por nuestra salud. Gracias querida Rosalinda por compartírnoslo.
Si quieres conocer más, deja un DM y con gusto me comunico contigo.